|
Las duras y polvorientas calles de Dogtown en Venice, California, no significar?an mucho para un forastero, pero para un pu?ado de surferos adolescentes (Stacy Peralta, Tony Alva y Jay Adams) en los a?os 70 fueron una inspiraci?n dura, curva e inclinada para crear un revolucionario estilo de patina-je. Utilizando sobre el cemento los agresivos movimientos del surf suicida que practicaban en el muelle de Pacific Ocean Park, los Z-Boys (la mayor parte de ellos con una convivencia dom?stica dif?cil y con una actitud dura) se convirtieron en sensaciones, en leyen-das locales. Eran magos sobre ruedas con un estilo libre y convir-tieron las piscinas vac?as en pistas de un tipo de atletismo bello y salvaje, la g?nesis de los "deportes extremos" de hoy en d?a. Las competiciones de patinaje no sab?an que hacer con ellos, las chi-cas se les tiraban encima, y, de repente, todos los vendedores y promotores quer?an tener una parte de ellos y se convirtieron en un fen?meno internacional multicultural. ?Aguantar? la amistad de es-te grupo tan unido mientras el pasatiempo adolescente se convierte en un gran negocio, y sus en?rgicas personalidades se transforman en celebridades fuera de control?.
|